Todo lo que no controlas es lo que hace que funcione

Si alguna vez has usado una app de citas (¡¿Y quién no a estas alturas?!), lo tendrás claro: en el mundo del amourrrr, hay dos tipos de personas: las que se dejan llevar sin mucha expectativa, y las que tienen un Excel con frases brillantes para cada ocasión. Y quien dice Excel, dice un book de fotos perfectas, el outfit de la suerte para la primera cita, la anécdota de 2017 que nunca falla… ¿Impostura? ¡No! Solo ganas de que todo salga bien.

Pero no podemos evitar preguntarnos… ¿Estamos jugando a ser Dios en el amor? ¿Realmente podemos controlar la conexión que tenemos con otras personas?

La química cuestiona tus criterios de búsqueda

“Todo salió exactamente como esperaba”, dijo nunca nadie. Y es que tú puedes tener mmmmmuy claro lo que necesitas, pero eso al destino le da un poquito igual. De los muchos filtros que puedes poner para encontrar a alguien, la gente se ajustará a unos cuantos, pero olvídate de encontrar al espécimen definitivo. ¡La vida es mucho más divertida que eso! POR SUERTE, nadie sabe cómo funciona la química entre dos personas. Si no, los portales de trabajo serían las apps más sexys y románticas del planeta.

La atracción real tiene algo profundamente interesante: a veces contradice tu personaje principal. Te hace hablar con alguien que, en teoría, no era tu tipo, o te hace cancelar una cita que parecía perfecta para tomarte otra más con alguien que iba a ser “solo un rato”. Es ahí donde empieza la magia, pero también el problema para la gente que quiere tenerlo TODO bajo control.

El control es solo ansiedad disfrazada de organización

Alguien tenía que decirlo. No llames selección cuidadosa a lo que es miedo al fracaso. Ojito, exigentes del mundo, ¡que se os ve el plumero! Lo peor para que las cosas salgan bien es intentar evitar cualquier mínima posibilidad de decepción. El sobreanálisis bloquea el flujo emocional y provoca que empieces a actuar raro y a tener un criterio artificial sobre los demás, y sobre la imagen de ti mism@.

Algunas pistas para darte cuenta de si estás intentando controlar la situación de más son: si redactas tu biografía en negativo (listado infinito de todo lo que odias), si no das oportunidades de más de 5 minutos, o si pones constantemente a prueba a la otra personas. Guarda el revólver, cowboy, que aquí nadie ha venido a batirse en duelo.

Entonces, ¿qué es lo que realmente cuenta en las mejores citas?

LO QUE QUEDA GRABADO A FUEGO

  • El chaparrón que os dejó empapados en un trayecto de menos de 5 minutos y que no supo predecir ni el hombre del tiempo.

  • Acabar cenando en un bar de mala muerte porque el sitio fancy ya estaba lleno de guiris.

  • El beso torpe que acabó entre risas.

  • Saltarse la sesión de cine que habíais comprado porque estabais demasiado a gusto charlando.

  • El momento “tierra trágame” que no viste venir y que acabó en buen rollo.

LO QUE NO RECORDAMOS NI DE COÑA

  • Una conversación impecable en la que faltaban detalles personales de la otra persona.

  • El outfit pensadísimo, recién estrenado.

  • El tiempo que esa persona tardó en contestar un mensaje sin importancia.

  • El beso que dimos en el momento adecuado, pero no en el más deseado.

Que levante la mano quien, después de mucho ensayo-error, ha aprendido que las citas que mejor gusto dejan son las que acaban haciéndote bajar la guardia sin darte cuenta. Si tú también eres del lema “las mejores conexiones surgen cuando no están planeadas”, el amor te espera en adopte con historias y sorpresas únicas.

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POV: estás en una cita perfecta, son las 19h y aún es de día

¿Qué dicen los primeros 5 minutos de un chat de citas?

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