Actos de amor sin tener pareja

Parece una obviedad, pero párate a pensar: ¿Qué rostro tiene el amor? ¿Solo tenemos gestos románticos con la pareja? ¿A quiénes amamos cuando estamos solter@s? ¿Acaso ponemos el corazón en cuarentena? ¿Dejamos de querer, de sentir y de tener detalles especiales con los demás? POR SUPUESTO QUE NO, hermana.

La realidad, como siempre, es mucho más bonita y desordenada de lo que nos explican, por eso cuando estamos solter@s el amor no espera a que te enamores para manifestarse.

LA GRAN OBVIEDAD: el amor no es exclusivo de la pareja

¡Oh, sorpresa! Tu ligue de turno puede creer que tiene pase VIP a tu corazón, pero cuando llegue a él se dará cuenta de que hay cola, y mucha. Porque los sentimientos bonitos, esos que hacen más cálidas las relaciones humanas, no se activan únicamente cuando alguien te gusta mucho mucho mucho en una cita.

Hay amor en todas las esquinas, en la forma en la que decides cuidar a tu gente sin pensarlo demasiado. En ese amiga, ¿te recojo del trabajo?, ¿Estás cansada? Venga, me apetece verte, tomemos algo. Así, sin escenarios rodeados de violines y de rosas rojas, el amor también se manifiesta, y lo hace de una manera igual de pura y sincera.

Receptores de amor: familia, amigos, mascota…

El amor romántico suele asociarse a emociones fugaces que se escapan de los dedos. ¿Pero qué nos dices del amor de siempre, ese que damos por hecho porque es cercano y nunca se va? Hablamos de familia, de amistades y de gente que lleva tanto tiempo ahí que ya ni se valora. Con estas personas el amor no suele ser espectacular, pero sí constante.

Y luego están ellos, que no negocian nada pero que te tienen completamente flechad@: las mascotas. Ahí el amor y las expresiones pasionales están bastante claras, ¿no? No hay ambigüedad ni análisis. Solo rutina, cuidado y esa capacidad maravillosa de alegrarte el día sin decir una palabra. Si eso no es amor, apaga y vámonos.

Gestos amorosos que se cuelan en lo cotidiano

Ayudar, acompañar, escuchar historias repetidas, ser paciente con los defectos ajenos que ya te sabes de memoria, discutir por lo mismo de siempre y volver a empezar al día siguiente como si nada… No es menos intenso por no ser nuevo. Pero como sabemos que a veces cuesta reconocer esos actos de amor, te hacemos una síntesis para que empieces a valorarlos cuando te ocurran con un familiar o un amigo:

  • Eh, ¿has comido?

  • ¿Te preparo la cena?

  • Cuéntame cómo ha ido esa reunión tan importante.

  • Vi esto, me recordó a ti y te lo compré.

  • ¿Me das un abrazo? Me sientan tan bien...

  • No hay nada que valore más que tus consejos, no sé qué haría sin ti.

Todo esto también es amor, aunque no lo llamemos así porque no encaja en la categoría de relación.

Esos desconocidos que también importan

Ya sabes, esa compañera amable que acaba de llegar al trabajo y que alegra tus días, el vecino simpático que siempre recoge tus paquetes, o la chica de la tienda que te atiende con una sonrisa de oreja a oreja. En este grupo también está el ligue de paso con el que ya has hablado que no vais a tener nada serio, pero con el que compartes momentos de muchísima pasión.

En la amabilidad gratuita, pasajera y espontánea también sucede la magia del amor. Porque amor es respetar y valorar a las personas en su contexto, sin importar en qué sentido suma y aporta bienestar a tu vida.

¿Te ha pasado?

Esa situación en la que crees que estás dando demasiado, y que por ser alguien desconocido o que acaba de llegar a tu vida no merece tantas atenciones. ¿Te ha pasado que te has reprimido por parecer demasiado intensa o no querer dar señales equivocadas? Imagínate un mundo en el que demostrar amor y amabilidad desinteresadamente no se percibiera como un error o motivo de vergüenza.

Ese mundo es el que hoy queremos reivindicar. Porque probablemente ya estás cuidando, queriendo, acompañando, sosteniendo y amando locamente, aunque esa persona no se vaya contigo a la cama. En tiempos de incertidumbre, demos importancia a lo importante: el amor en todas sus formas.

Si te ha gustado este artículo, vas a flipar con:

La llamada generación gris: ¿Estamos quitándole color al amor?

5 formas muy spanish de demostrar amor

me inscribo
back to top